El valor de hacer las cosas sin apuro
El proyecto de branding y packaging se centró en ordenar y unificar un universo disperso bajo una identidad sólida y reconocible. Se desarrolló un sistema visual capaz de agrupar las distintas variedades dentro de una misma familia, manteniendo personalidad propia en cada una.


El símbolo de la marca nace de la simplificación de un perezoso, representado en el gesto de alzar sus manos en busca de una estrella. Una metáfora directa del espíritu Sinprisa: avanzar lento, pero firme, con un objetivo claro. No se trata de velocidad, sino de constancia.
A través de una estructura gráfica clara, el uso estratégico del color y una identidad tipográfica consistente, la marca gana coherencia, legibilidad y proyección, preparada para crecer sin perder su esencia artesanal.
El tiempo también es un ingrediente.
